LIBRO

Transforma las heridas de tu infancia


Nuestro cuerpo funciona por medio de sistemas, tenemos uno digestivo, otro nervioso, uno inmunológico, otro más respiratorio, en fin, somos una unidad de sistemas que nos permiten funcionar físicamente.

Es fácil entender esto, todos lo sabemos porque a nivel físico vemos, sentimos y conocemos estos sistemas. El cuerpo es sólo una parte de ellos, la más evidente, la que podemos ver y tocar. Tenemos un físico que nos distingue de los demás y para todos es clara la diferencia.

Sin embargo, el físico sólo es una parte de la personalidad, tenemos otras menos visibles pero igual o más importantes, pues todo lo que pasa en ellas se manifiesta en el físico; el origen está en estos otros cuerpos que nos conforman y que, como no son medibles ni pueden pesarse, pareciera que no existen o son menos importantes. Todos hemos escuchado que nuestras enfermedades son una expresión de algo emocional, un desequilibrio en partes más profundas, como son las emociones o las creencias.